jueves, septiembre 03, 2009

MI BREVE HISTORIA COOPELIANA

Corría el año 1968, verano para ser más exacto, eran los días donde el tema recurrente entre los jovenes de mi generación, era la desobediencia; se hablaba en voz baja y con mucho recelo del Mayo de Paris y La Primavera de Praga que eran los violentos encuentros de mi generacion contra el Poder, que nos llenaba de esperanzas y fuerzas, para ser un poco más "rebeldes" en esa atmosfera que ya se hacía insoportable, en aquella ciudad que ya comenzaba a desdibujar las huellas de lo que habia sido solamente una decada atrás, todavía quedaban los restos de la sociedad de consumo que se había esfumado, quedaban aún algunos radios de bateria o pilas como le llamabamos, y esa era la única ventana libre que nos conectaba al mundo exterior, ese era el vinculo con la música de la llamada Nueva Ola, y a cuya cabeza iban entre otros, los Beatles el tope de nuestras preferencias.
En el país no se escuchaba música en inglés, sólo las torturantes guarachas añejas y algún que otro corrido o bolero con sabor a pañal usado, rebuscábamos cosas perdidas, intentando recuperar la memoria del pasado reciente, que nuestros mayores se negaban a contar para no contagiarnos , “ para protegernos" según ellos.

Y un día buscando entre cosas guardadas en gavetas y cajones viejos me encontré con una navaja sevillana, una auténtica reliquia , quizás de mi abuela española o alguno de mis tios que ya se habían marchado del país.
Era un instrumento perfecto, con su mango hecho de la cornamenta de toro, que guardaba esa hoja ancha y curveada toda tallada en arabezcos que concluía en una ancha franja filosa, toda calada en una incrustación dorada, bello instrumento, demasiado tentador para devolverlo al cajón, y así me la guardé en el bolsillo, sintiéndome más importante, como todo un gitano en cualquier calle de España, olvidandome que ni yo era calé, ni estabamos en Sevilla.

Siempre salíamos el mismo grupo de amigos del barrio, eramos los que nos escondiamos en la azotea para escuchar la radio del enemigo, la WQAM, la WLCY o la WGBS de Miami, y hasta Arkansas con la KAAY en Little Rock, pasada la medianoche con su programa de música "underground" ( Baker Street).
Salíamos al único lugar posible para sentir un poco de aire fresco y de ver juventud y hasta "cazar" alguna "piruja", caminabamos Rampa arriba, Rampa abajo y terminábamos en el Coppelia, enorme heladería recién inaugurada con aquellos 50 sabores que no duraron ni el tiempo justo para poder probarlos todos, ( aún no conozco a nadie que haya logrado semejante “proeza” ), yo estaba en espera de ingresar a una beca, único medio de escapar del SMO
( Servicio Militar Obligatorio), por lo que me había dejado crecer el pelo más de lo normal, lo que era una forma de llamar la atención y sentirse admirado por el resto de los jovenes que comenzaban a ser domesticados poco a poco.

Y fué una de esas noches de verano, en el Coppelia, en que estabamos el grupo haciendo la cola interminable para tomar un Sundae o una ensalada de helados, cuando sentimos el barullo al final de la fila, eran unos jovenes que estaban siendo asaltados por una Señora vestida de miliciana y dos secundones más en la misma facha, tenían agarrado a un flaquito y sin ningún miramiento le estaban cortando el pantalón desde los bajos hasta la altura de la rodilla, pués llevaba el “pitusa” según ellos, demasiado apretados y eso era de “mariconsito” ; el muchacho pálido y con rabia no se atrevِía a reaccionar porque los dos milicianos le sostenian mientras aquella bruja gritaba frases en un acento que no era criollo pero si familiar...nos acercamos y vimos que se trataba de la actriz de TV: la célebre Ana Lasalle, quien gozaba dejando al pobre diablo con una pierna del pantalón echa flecos, sonriendo y creyéndose impune giró hacia nosotros y gritó:

- ! Y a estos peludos, vamos a hacerles una malanguita muy bonita...!

Error fatal para la española del demonio, porque en medio de la alocución y para su sorpresa mi mano ya estaba en el bolsillo con la sevillana entre mis dedos, y en un rapto de rabia, odio y miedo, saqué la hoja filosa y se la puse en el pecho, mientras le gritaba a todo pulmón :

- ¡ Hija de p… si me tocas te parto en dos...!

Y se formó el acabóse.....! los dos milicanos que resultaron unos viejos decrépitos por poco de desmayan entre diarreas y pedos, la gente se acercó formando un tumulto alrededor, mientrás la española tartamudeaba ( quizás recordando a Franco...) y nosotros aún con la imagen de la “Gata “ más pálida que una vela, parada sin moverse, salimos disparados rompiendo el ruedo de la multitud que se dispersaba en un total desorden, mi grupo tomó diferentes direcciones, yo, corrí como nunca lo había hecho hasta entonces, ( y estaba entrenado para los 100 metros planos con muy buen record ) llegué a Infanta y San Lázaro en apenas minutos y casí al vuelo me trepé en el estribo de la puerta de una ruta 68 que me llevó de vuelta al barrio, del que no me moví por casi un mes.

Todavia hoy, es una leyenda entre mi gente, el susto que le dí a Doña Tecla alias la Gata, y todos mis amigos compartían el secreto con orgullo, y cuando pasado los años algunos seguíamos viendo a semejante personaje interpretar papeles en programas más aburridos que leerse la Biblia en Braile, pensábamos que nunca hizo mejor papel en su vida que aquella noche en que se quedó sola en la escena mientras su público con la llegada de la P.N.R. * se alejaba a todo tren, y con la mente en blanco, y sin guión, balbuceaba:

- Pero....pero....pero.....

Me imagino que en el infierno donde debe estar hoy, de seguro es la barbera de Carlitos Marx, o del atorrante Che Guevara o quizás, quién sabe si no estará esperando estrenar unas nuevas tijeras para cuando llegue su mentor el Coma-Andante en Jefe que ya anuncia su próxima llegada.....


* - Policía Nacional Revolucionaria

13 comentarios:

Reflexiones de Chocolatico Pérez dijo...

Ha sido un placer leer esa historia, al principio pensé que terminaría dramáticamente, que era la historia de alguien que tuvo que matar, por suerte no fué así. Ya había leído sobre como perseguían a los peludos para cortarle el pelo, de la prohibición de la música de los Beatles. En mi escuela al campo en Jagüey Grande había un grupo de blancos melenudos que se dejaban crecer el pelo y se hacían llamar exactamente así, los beatles, todos eran del Central España Republicana, nosotros los negros estabamos puestos para bailar casino, el fleitó con motas, pantalón blanco corte recto, eramos ingénios, aquellos bitles eran rebeldes y siempre estaban hablando inglés. Pero eso fué un poco más tarde, entre el 72 y el 75.

Alfredo Pong dijo...

Me acuerdo del corte de pelo que se llamaba Flat-top, y era un pelado casi alemán arriba y con la mota de pelo a ambos lados con el corte recto en la patilla, ese era el pelado de los guapos de la época, eso además con el pantalón batahola, la camisa guapita, la camiseta de cuello alto tipo tee-shirt con botones de oro ( 3 ), los dientes con casquillos de oro, las uñas largas, los zapatos de punta de estilete de dos tonos y siempre con el pañuelo blanco en la mano...y con una andar que se llamaba "avance" nada el perfecto asere, este esterotipo era muy común en los barrios como Luyaó, El Cerro, Marianao, Pogolotti, Parraga, Jesús Maria, Habana Vieja, Atares..

Reflexiones de Chocolatico Pérez dijo...

Tienes buena memoria, uno caminaba de medio lado, con la mano izquierda metida en el bolsillo, la derecha subía y bajaba, ese era el "avance". El pañuelo acompañado de una motica para echarse polvo facial que evitara el brillo en la naríz. No era fácil conseguir tela para un pantalón blanco, por eso las sábanas se perdían en la escuela. Bueno de esos guapos que tu dices se veían pocos en Perico, y los que habían, eran famosos, en Cárdenas estaba la mata.

Eufrates del Valle dijo...

Recuerdo esa epoca que cuentas, estimado Pong. Yo era un nino aun, pero mi hermana mayor me contaba. O sea, puedo decir que la vivi -pasivamente- a traves de mi hermana y sus amigos.

Sobre la actriz de marras, te dire que siempre escuche decir de ella que era un hp. Pero, ahora leyendote, es primera vez que encuentro una anecdota concreta de su "bitch-ismo". Excelente tu texto.

Garrincha dijo...

un amigo me cuenta que las explosiones más felices y los chistes más crueles se hicieron en el icr cuando murió ana.

Garrincha dijo...

... y no conocía tu faceta de majo andalú en coppelia.
great stroy, my friend!

Garrincha dijo...

... y no conocía tu faceta de majo andalú en coppelia.
great stroy, my friend!

Alfredo Pong dijo...

Fué una época loca, en espera de escapar del SMO, acababan de coger preso a unos amigos en la recogida de los hippies en los alrededores del Hotel Nacional donde no caí de puro milagro pues andaba tocando guitarra a veces por esos lares ( Silvio Rodriguez se prestó a ir de educador politico de esos jovenes que confinaron en granjas )estaba frustrado y obstinado, el resto de mi familia estaba a punto de irse del pais y yo me quedaba solo por
mi edad militar,etc...no sé todavía porque reaccioné de ese modo contra esa odiosa actriz, pero es cierto 100%, así fué.Esa anecdota circuló entre muchos amigos por entonces, hoy hago pública mi participación en el hecho.

Anónimo dijo...

Aunque un poco mas joven, la imagen de esos "aseres" era frecuente en mi vida en la Habana Vieja, aunque mencionaron el polvo, tambien recuerdo los motazos de talco en el pecho, ja, ja, ja.
Muy bien por ese susto, esa vieja debio ensuciar su ropa interior en aquel instante.
Saludos,
Manuel

Anónimo dijo...

Ojo, fui criado con todos los aseres de mi generacion en mi barrio y salvo pocas excepciones ninguno era en el fondo mala persona.
Pienso, por el contrario, que fuimos una generacion que estudio bastante y el resultado fue que muchos de nosotros logramos ser graduados universitarios.
Tengo anecdotas muy bonitas que no vale la pena recordar aqui, pero que muestran lo que algunos de mis profesores agradecio a mi generacion de aseres con el paso del tiempo.
Manuel

Anónimo dijo...

los aseres como se dice ,los incrementó pello " el afrocan " y su ritmo mozambique para contrarrestar la beatlemanía.Hubo una sublevación de presos comunes en el "príncipe ' año 1968,muchos muertos..alguien se recuerda ?

Esperanza E. Serrano dijo...

Buena anecdota.
Recuerdo esa época en que teniamos que escondernos para escuchar buena musica.
Recuerdo las interminables colas del Copelia y los paseos "Rampa arriba, Rampa abajo..." los sábados por las noches como una de las principales diversiones de los becados del IPU Carlos Marx, donde yo estaba terminando el Pre.
El año 68 fue el año de la gran ofensiva revolucionaria que acabó con los pocos pequeños negocios privados, o timbiriches que quedaban en Cuba. Fue otro año terrible para los de mi generación.
Saludos
Esperanza

PolO dijo...

Làstima que la vieja puta no muriò del susto allì mismo.