domingo, agosto 23, 2009
MAS CLARO, NI EL AGUA.../ Otra de Ricardo Brown
El Ministro de Cultura de Cuba habló sobre el Concierto de la Plaza de la Revolución que será presentado por algunos artistas internacionales. Dijo esto Abel Prieto: “Hemos visto lamentablemente el rostro feroz del facismo desde Miami contra un proyecto tan hermoso.”
Se refiere Abel Prieto a las amenazas de muerte que ha denunciado haber recibido el cantautor Juánes. Se refiere al pequeño grupo de personas que destruyó discos que, según ellos, eran de música de Juánes.
Las amenazas hay que tomarlas en serio y están siendo investigadas por la Policía de Key Biscayne, que es donde vive Juánes desde hace tiempo. Ojala arresten a alguien, enjuicien a alguien, condenen a alguien por estas amenazas. Que le caiga todo el peso de la ley encima a quien hizo esas amenazas. Se dice que las amenazas fueron enviadas por Internet y tal vez eso haga fácil la detección y arresto de quien las envió. Ojala Juánes tenga oportunidad de prestar declaraciones en corte contra quienes lo amenazaron. Así es como se hacen las cosas en Estados Unidos. Sí hay arrestos, y posiblemente los habrá, y el caso llega a los tribunales Juánes probablemente tendrá que prestar declaraciones bajo juramento contra quienes le amenazaron. Y los abogados del acusado o los acusados tendrán la oportunidad de interrogar a Juánes. Así es como funciona un sistema judicial independiente en un país democrático. El acusador tiene derechos. El acusado tiene derechos. Eso es algo que no existe en Cuba.
Sobre las personas que destruyeron discos de Juánes, yo manifiesto aquí sin ningún reparo que estoy en contra de ese tipo de manifestación. Pero en Estados Unidos uno puede comprar un disco y escucharlo, regalarlo o destruirlo en público o en privado. Bajo la ley, nos guste o no, se considera mercancia. Quizá la protesta por aquel pequeño grupo de personas fue desagradable o descortés. Pero es un poco exagerado compararla con la quema de libros por los nazis. Estas personas que destruyeron unos discos eran pocas. Los nazis, tristemente, eran muchos. Eran un poderoso grupo político-gangsteril que, aún antes de llegar al gobierno, perseguía y mataba a los judios , los gitanos, los gays, los demócratas, los comunistas. Los Nazis hacían piras con montañas de miles de libros que prohibieron cuando llegaron al gobierno. Si podían, enviaban a los campos de concentración y asesinaban a los autores de esos libros.
Yo pienso que el gobierno y el partido político del Sr. Abel Prieto se parece mucho más a los nazis que el pequeño grupo de personas que se congregó en la Calle Ocho de Miami, y ante las cámaras de televisión destruyeron unos discos. Si alguien fuera generoso, podría decir que ese pequeño grupo de personas estaba escenificando un espectáculo de teatro callejero.
Probablemente había más cámaras de televisión allí que personas destruyendo discos. Y les cuento algo, algunos de los periodistas que fueron allí estaban muy contentos porque les encanta hacer reportajes que hacen lucir mal a los cubanos del exilio. Hay alguna gente en la prensa que resiente a los cubanos en general, le caen mal los cubanos, pero sobre todo los cubanos del exilio. Y cuando esta gente tiene oportunidad de hacer lucir mal a los cubanos , se da banquete. Yo conozco a una de esas personas que estuvo allí haciendo un reportaje –una persona latinoamericana - que, desconociendo la historia y la realidad, abiertamente dice que los cubanos son unos caribeños incultos que no saben hablar y que son unos cobardes porque unos salieron huyendo de Cuba -los de Miami- y que los otros, los que se quedaron en la isla, también son unos caribeños atrasados y cobardes. Hay gente racista, anticubana y mal intencionada en la prensa que reporta desde Miami. Que nadie se equivoque. Y a veces esta gente le hace el juego –sutilmente- al régimen castrista más por el odio que siente contra los cubanos que por razones ideológicas. Aunque a veces lo hace por ambas cosas, porque es gente de extrema izquierda y a la vez se cree superior, por nacionalidad, por raza, a los cubanos. Por cierto, la gente que piensa así se parece mucho a los nazis.
Pero regresando a lo que dijo Abel Prieto. Señor, en Cuba, bajo la dictadura que usted sirve, quemaron las obras de pintores de la época republicana; prohibieron, encarcelaron y desterraron a escritores y poetas; al poeta Heberto Padilla lo obligaron a humillarse públicamente; a la poetiza Maria Elena Cruz Varela una turba organizada por el régimen la golpeo y la forzó a tragarse sus poemas; prohibieron los libros de Reynaldo Arenas, Guillermo Cabrera Infante y Lydia Cabrera; persiguieron hasta la muerte a José Lezama Lima y Virgilio Piñera; le negaron a las nuevas generaciones leer la poesía de Gastón Baquero y escuchar la música de Celia Cruz; prohibieron a los Beatles y los Rolling Stones cuando estaban en su apogeo, cuando eran la nueva ola de cultura popular. Y son tantas las cosas terribles que ha hecho el régimen que usted sirve para asesinar la cultura, que no hay tiempo ni espacio suficiente para narrarlo.
Pero termino con esto. No hay nada más parecido a Hitler vomitando odio en en el Berlín de los treinta y cuarenta que Fidel Castro dando alaridos por horas e incitando a una multitud en la Plaza de la Revolución a gritar ¡Paredón! ¡Paredón! No hay nada que se que se parezca más al nazismo con sus designios imperialistas y de conquista del mundo que lo que hizo la dictadura que usted defiende, entrenando y dando apoyo a guerrillas y terroristas urbanos a lo largo y ancho de Latino América y Africa. No hay nada más parecido al terrible Kristallnacht de los Nazis que aquellas turbas organizadas por la dictadura castrista agrediendo a los cubanos que querían abandonar la isla en el Éxodo del Mariel. No hay nada más parecido a los intelectuales alemanes que le hicieron el juego a los Nazis que cantautores, escritores pintores y Ministros de Cultura que firmaron una carta aprobando el fusilamiento de tres infelices jóvenes negros cubanos que solo querían ir a vivir a ese Miami que usted tanto odia pero que escogen como hogar cientos de miles de latinoamericanos, incluyendo el organizador del Concierto en la Plaza de la Revolución.
Yo no sé como le llamaría usted, Sr. Prieto, el fusilamiento en menos de 72 horas, que es lo que transcurrió entre el momento en que fueron acusados y asesinados, de tres jóvenes pobres que se cansaron de tanto oprobio, represión, mentira y miseria que usted defiende a capa y espada. No sé si usted eso lo definiría como nazismo o facismo u otra cosa. Yo lo llamo atrocidad, monstruosidad. Yo le digo que eso se parece mucho más a lo que usted dice condenar que el hecho de que un puñado de personas destruya unos discos en la Calle Ocho de Miami. Yo no estoy de acuerdo con la destrucción de discos, libros, pinturas, esculturas ni nada que sea arte o se asemeje al arte. Usted es Ministro de Culura de un régimen que ha hecho todo eso.
Pero pienso que es mucho peor destruir vidas. Pienso que es mucho peor destruir familias. Pienso que es mucho peor destruir un país. Y eso es lo que ha estado ocurriendo en Cuba durante los últimos 50 años. Lo que se parece al nazismo es lo que ha sucedido en Cuba por más de medio siglo. Lo que se parece al nazismo y el facismo es lo que usted defiende.
Ricardo Brown
sábado, agosto 22, 2009
domingo, agosto 16, 2009
sábado, agosto 15, 2009
viernes, agosto 14, 2009
UNA ENTREVISTA AL CARICATURISTA OMAR SANTANA
Omar Santana, a pesar de su juventud, ha dejado ya su indeleble impronta en el humor gráfico de la isla de los últimos tiempos. Nacido en la norteña ciudad cubana de Caibarién y graduado de la prestigiosa Academia de Bellas Artes de San Alejandro, en La Habana, Santana ha sido caricaturista editorial e ilustrador del periódico digital Encuentro en la Red en Madrid, y caricaturista de la Sección Séptimo Día del periódico El Nuevo Herald en Miami. Por otra parte, ha ilustrado artículos para la revista Hispano Cubana, también en Madrid.
Además ha ilustrado los libros para niños El arcoiris y El teatro guiñol, de María de los Angeles Caviedes, y Los Cuentos de la Abuela Cacha, de Dolores Peña, y ha hecho ilustraciones de portada para importantes sellos editoriales europeos.
Santana se desempeñó durante cuatro años como dibujante e impresor de serigrafía artística en el taller Fuera de Serie, en Madrid, a donde llegó como exiliado en el año 2000. Actualmente vive y trabaja en Miami Beach.
Armando de Armas lo entrevistó para MartiNoticias.
MN. ¿De cuál de los maestros de la caricatura cubana se siente deudor?
OS. Me es difícil hablarte de deudas porque son muchos los que pueden haber influido en mi obra, aunque lo limitemos al ámbito cubano. Quizás para los demás sea más fácil que para uno, que la hace. Pero mirando a los que me han gustado y por lo tanto es muy posible que hayan sido una influencia o una inspiración, te puedo mencionar al gran genio: Abela.
MN. ¿Cómo maneja la dualidad pintura-caricatura que suele estar presente en muchas de sus obras?
OS. Hay que echar mano muchas veces del raciocinio: sobran cosas. Te confieso que me divierte mucho pintar, dibujar. Y más que volverme loco -por decirlo de alguna manera- por poner cosas, trato de hacer lo contrario. Si manejas muchos recursos, tienes que decidir cual es más eficaz
MN. ¿Es usted un pintor devenido caricaturista o un caricaturista devenido pintor?
OS. Empecé a estudiar pintura muy joven, cuando uno no tiene claro estas cosas. Por lo tanto mi formación es académica, como pintor. Aunque siento pasión por ambas.
MN. ¿Por qué cree usted que en nuestro escenario cultural los pintores suelen gozar de más prestigio oficioso que los caricaturistas?
OS. Eso no es exclusivo de los cubanos, aunque hay culturas donde se aprecia mucho más. La norteamericana, por ejemplo. O la francesa. Recuerda también que lo que no se comprende es mucho más fácil de que sea respetado.
MN. ¿Por qué cree que el primer medio de prensa cerrado por la revolución castrista fu el semanario humorístico Zig Zag?
OS. ¡Facilito: es humor. Y en Cuba, asere!
MN. ¿Percibe al socialismo como un sistema esencialmente falto de humor?
OS. Falto de humor no: contrario al humor. De hecho es su principal enemigo. Por eso la paradoja de que el último reducto comunista esté en el caribe.
MN. ¿Es el humor un arma?
OS. Es un estilete, o una bazooka. Pero no tanto por las intenciones como por la recepción. Todo el mundo no es capaz de aceptar bien un "cuero", y ejemplos sobran.
MN. ¿Tiene alma el humor?
OS. Puede sonar hasta cursi, pero el alma del humor es la libertad. Palabra gastadita ¿eh? El humorista no puede estar nunca con el poder.
MN. Usted ha sido notablemente exitoso en la caricatura política. ¿Procura evadir el panfleto en la caricatura, si es que se le puede llamar así, o le da igual?
OS. Claro que se le puede llamar así, y abunda. Es lo más terrible que puede pasar. Contra eso hay que estar siempre en guardia porque logran el objetivo contrario. La caricatura utiliza mucho los símbolos y hay que salir huyendo de los más gastados, de los más trillados: cadenas, grilletes, sangre, palomas…
MN. ¿De los personajes comúnmente víctimas o privilegiados de su obra caricaturesca cual es su preferido, si hay alguno?
OS. De los defendidos están los anónimos, que pueden representar a cualquiera, al más común de los mortales. De los odiados, quizás el más "deseado" sea Chávez, por razones obvias: ¡es una caricatura!
MN. ¿Qué es lo que hace fácil o difícil a la hora de caricaturizar a u personaje dado, los rasgos del rostro o la índole del espíritu?
OS. Las dos son importantísimas. Eso de "captar el espíritu por encima de todo" es una chochera. Pero esos retratitos hechos casi siempre de frente independientemente de la posición del cuerpo son peor. Lo ideal es estudiar al personaje, imaginárselo, y dibujar. No tiene que ser el mismo, está en un ámbito nuevo.
MN. ¿Qué ama y que odia Omar Santana?
OS. Difícil pregunta. Podría decirte que amo lo auténtico. Y no odio. (bueno, por raticos)
MN. ¿Extraña a la ciudad de Caibarién?
OS. Extraño cosas. Pero sobre todo gente, mi gente.
MN. ¿Regresaría a vivir a una Cuba en libertad?
OS. No lo sé, vivo improvisando. Desde ahora me es imposible decírtelo. Eso sí: tendría que estar Cuba muy diferente.
miércoles, agosto 12, 2009
lunes, agosto 10, 2009
YO TAMPOCO BAILO CON JUANES
Le regalo mis desordenados pensamientos sobre su concierto en La Habana. (9 de agosto/09)
Mi músico favorito es John Coltrane.
Escucho a Coltrane y vuela mi espíritu.
Salgo de mi.
En ese momento, creo en lo sublime.
Creo en Dios cuando escucho a Coltrane.
Es más, me convenzo de que Dios baja del Cielo y se sienta a mi lado para escuchar a Coltrane.
¿O será que yo subo allá arriba y me siento junto a Dios?
Whatever.
¿Otros?
Thelonius Monk, Duke Ellington, Beny Moré, Chabuca Granda, La Lupe.
Compositores como Rafael Hernández, Agustín Lara, Miguel Matamoros, Armando Manzanero, Pedro Flores, Ñico Saquito, Roberto Cantoral.
En lo clásico, soy clásico.
Bach, Mozart, Beethoven.
¿Cómo no va a ser así?
Me derriten los "Conciertos de Branderburgo."
El "Concerto 21."
Y "Für Elise."
De la música culta de más de acá, caramba, me conmueve "Filandia" de Sibelius.
Uf, y que cursi soy, me encanta la música de la "Cavalleria Rusticana" de Pietro Mascagni.
Me emociono cuando escucho lo que hizo Bocelli con Mascgani, aquello de:
“Corri verso il mare
Sentirai cantare
Questa musica doce che non morira mai.”
Y claro que amo a los Beatles.
La noche que mataron a Lennon, se me salieron las lágrimas.
Todavía, cada vez que voy a Nueva York, me paro frente al Dakota y luego camino al Strawberry Fields del Parque Central.
Y ya que hablo de Lennon, les cuento que nunca le hice mucho caso a sus pronunciamientos políticos.
Me gusta su música.
Lo que hizo con los Beatles.
Y lo que hizo después.
Y claro que mucho de lo que hizo Lennon , acompañado y solo, tenía tinte político.
“Revolution.”
”Working Class Hero.
“Give Peace a Chance.”
“Imagine.”
Caramba, “Imagine” es como una proclama político/religiosa.
Pero sobre todo es arte.
Como es arte puro aquella música de Bob Dylan cuando era joven, a pesar de su contenido de protesta social.
“The Times They’re A Changin,”
“Masters of War.”
Y mi favorita, “The Lonesome Death of Hattie Carroll.”
Dylan, supongo, quería criticar, denunciar, gritar contra la injusticia.
Pero, esencialmente, lo que produjo fue arte.
Arte fue “Blowing In the Wind,” que es un grito contra la injusticia y la guerra.
Arte fue “Just Like a Woman,” que cada vez que la escucho me hace pensar en una mujer que pasó por mi vida.
Pero, en mi forma enredada de pensar y dar expresión a lo que pienso, a lo que voy es a esto:
Ya se confirmó que Juanes dará un concierto en la Plaza de la Revolución en La Habana.
Por mi, que vaya Juanes a cantar a donde le de su reverenda gana.
Que cante con quien quiera.
Pero, perdón, "que culpa tengo yo de que mi sangre suba, que culpa tengo yo de haber nacido en Cuba," como dice la canción que canta Albita Rodríguez.
Soy cubano.
No puedo regresar a Cuba porque para hacerlo tendría que pedir permiso al régimen de la familia que gobierna en mi país desde hace más de cincuenta años.
Y no lo voy a pedir.
Ni me lo darían.
Me gustaría que Juanes esté muy conciente de eso.
Los cubanos, a diferencia de los colombianos como Juanes y la mayoría de la gente en el mundo, no podemos salir ni entrar libremente del país donde nacimos.
Me encantaría poder hablar con Juanes de nuevo.
Lo haría con mucho respeto.
Le diría esto:
Mucha gente ha muerto, Juanes, tratando de salir sin permiso de Cuba.
Entre ellos tres jóvenes negros, a quienes el régimen fusiló en un dos por tres.
Algunos artistas que viven en Cuba, Juanes, firmaron una carta en que apoyaban el fusilamiento de esos tres jóvenes negros.
Entre ellos tu amigo, Silvio Rodríguez.
No sé si sabías eso, Juanes.
A mi me parece terrible que alguien, y mucho más un artista como Silvio Rodríguez , que escribe canciones tan lindas, esté de acuerdo con que fusilen a tres jóvenes pobres a quienes no se les dio oportunidad de defenderse de ese “crimen” tan horrendo de querer salir de su país e ir a vivir a Miami, Juanes.
Eso es lo que hiciste tú, ¿no?
Probablemente tú no te acuerdas de mi, pero yo te conocí cuando no eras famoso y hablamos de eso de vivir en Miami.
Tú viniste a Estados Unidos en busca de oportunidades.
Triunfaste porque tienes talento.
¿No tenían esos pobres jóvenes negros cubanos también la oportunidad de buscar una vida mejor en Estados Unidos?
Quizá no eran artistas.
Pero eran algo más importante.
Eran seres humanos, con sueños que querían conquistar del otro lado del mar porque les había tocado nacer en un lugar donde mataron la esperanza hace mucho tiempo.
Juanes, me caíste bien aquella vez que hablamos.
Me parece que eres un músico de talento, aunque sospecho que eres un poquito vanidoso.
Comenzando con el nombre artístico que te pusiste tú mismo.
Juanes.
Todos esos artistas que usan un solo nombre que adoptaron ellos me parecen vanidosos.
Rafael, Cher, Madonna, Bono.
Hay otros artistas a quienes el público llega a llamar por un solo nombre en reconocimiento de su grandeza.
Así es como Elvis Presley llegó a ser solo Elvis.
Pero eso de ponerse un artista un solo nombre, a mi no me suena bien.
Es como querer ser como Jesús.
O Mahoma.
O el Buda.
Y tú, Juanes, eres solo un artista con una extraordinaria veta poética y una guitarra.
Lo haces bien.
Pero no vas a cambiar el mundo.
Está bien que te guste cantar frente a multitudes.
Ve a Cuba, algo que no puedo hacer yo que nací allí.
Regresa a vivir a Miami, algo que no pudieron hacer los tres infelices jóvenes cubanos con cuyo asesinato estuvieron de acuerdo tu amigo Silvio y mucha de la gente que se encaramará en la tarima de la Plaza de la Revolución contigo.
Toquen música y canten felices.
Yo, que no soy nadie, que soy un simple y desconocido amante de la música que no tiene la culpa de haber nacido en Cuba, estaré en mi casa escuchando a Coltrane ese día.
Por su música.
Y porque me parece que además de ser un artista puro, era honesto.
Estoy seguro que Coltrane sabía lo talentoso que era.
Estoy seguro que en la época que de racismo furibundo que le tocó vivir indudablemente tenía ideas políticas.
Optó, hasta donde sé, en no mezclarlas con su arte.
De por sí, el arte de Coltrane fue una declaración contra la injusticia.
Yo, de niño en un país que aquel en momento no sentía como mío (luego cambié) , siempre me preguntaba como era que había alguna gente blanca racista estúpida como aquellos "Sheriffs" de Alabama y Mississippi que podía pensar que genios como Coltrane, y Duke Ellington, y Miles Davis eran inferiores a ellos.
Coltrane, al igual que Martin Luther King Jr., me hizo detestar el racismo.
Yo no voy a dejar de escuchar tu música, Juanes.
Pero esa noche de tu concierto, escucharé a Coltrane.
Asi le digo.
Coltrane.
Se lo ganó
Escucharé también a alguien que jamás volvió poder cantar en Cuba y a quien llamo por un solo nombre, porque se lo ganó.
Celia.
Escucharé a Celia, Juanes, a quien no dieron permiso para regresar a Cuba ni siquiera para despedirse de su mamá.
Celia murió sin poder volver cantar en Cuba, Juanes.
Ojala lo sepas.
Finalmente, perdóname por lo que dije del nombre artístico que te pusiste.
Dije que te hablaría con respeto y mis comentarios sobre tu nombre son un poco irrespetuosos.
Recuerdo muy bien que tú me dijiste que ese era un nombre que te había puesto un hermano tuyo.
Me disculpo.
Uno tiene derecho a llamarse como quiera.
A mi me bautizaron como Richard.
Era el nombre de uno de mis bisabuelos, un inglés.
Pero yo le decía a mis amigos en la escuela que me habían puesto así por Richard Egües, el flautista de la Orquesta Aragón.
Así siempre he sido con la música, Juanes, a pesar de que no canto ni toco ningún instrumento y bailo bastante mal.
Luego me puse Ricardo, que suena más cubano, ¿no?
Que bueno que tú puedas ir a Cuba.
Que pena que, quieras o no, tu concierto será usado para fines políticos,.
Por mucho que digas que no.
Ricardo Brown
/ tomado de su excelente blog/ ricardobrown.blogia.com
miércoles, agosto 05, 2009
martes, agosto 04, 2009
jueves, julio 30, 2009
miércoles, julio 29, 2009
CUANDO UN AMIGO SE VA...
Amigos, sentimos muchisimo comunicarles el fallecimiento de nuestro amigo Andy Perdomo, luego de luchar con un cancer del pulmón que acabó con su vida anoche.
Andy ( Lázaro Andrés Perdomo / Nació en La Habana el 23 de Julio de 1950, hijo de comerciantes, estudió arquitectura en el curso 1972-77 y después de graduado trabajó en la empresa de proyectos del MICONS a un costado del Pabellón Cuba en La Rampa. Emigró a Colombia donde permaneció unos años para luego asentarse en Miami, hasta su fallecimiento. En lo personal era nuestro amigo de la infancia, fuimos compañeros de beca y de la carrera,nuestros hijos crecieron juntos y son muchos los recuerdos y anécdotas que nos unen. Llegue nuestro más sentido pésame a su esposa e hijos y sobre todo a su anciana madre Hayda que le sobrevive, y para quien no habrá consuelo alguno por esta lamentable perdida.
Te extrañaremos mucho, amigo, hermano.
Tus amigos de siempre.
Alfredo, Arsenio, Gaby y Jorge - Piquito.
martes, julio 28, 2009
domingo, julio 26, 2009
sábado, julio 25, 2009
martes, julio 21, 2009
lunes, julio 13, 2009
domingo, julio 12, 2009
PILAR RAHOLA / UNA PERIODISTA FUERA DE SERIE
en un choque entre la civilización y la barbarie"
Entrevista a Pilar Rahola en La Gaceta de Tucumán.
La reconocida periodista española critica duramente el coqueteo de
Cristina Fernández de Kirchner con el chavismo y cuestiona la hipocresía y las contradicciones de la izquierda. A la vez, advierte sobre los peligros que enfrenta el mundo con un país como Irán, que está desembarcando en América latina y que está a punto de construir la bomba atómica.
Una niña abandonada el día en que nació en Siberia, enferma con neumonía, sarna y salmonelosis, fue adoptada por una mujer española con un corazón sensible que convive dentro de un mismo cuerpo con un cerebro increíblemente ágil y unas agallas hipertrofiadas. Esa mujer es Pilar Rahola, una cronista de guerra que vive acostumbrada a las amenazas, una pensadora políticamente incorregible. Es de izquierda pero anticastrista y antichavista; critica a Saramago y defiende a Israel. Un oxímoron para los cánones que se aplican habitualmente. El ganador del premio Pulitzer Andrés Oppenheimer la define como una de las periodistas más valientes del mundo. Recién llegada a Buenos Aires, este miércoles fue entrevistada por LA GACETA Literaria.
Argentina, América, la izquierda
- "A Argentina le pesa tanto el pasado, que a veces parece que habita en él, como si la realidad no fuera más que su derivada", escribió en el diario El País, de Madrid, a raíz de un viaje que hizo a nuestro país en 2007. La Argentina acaba de celebrar elecciones legislativas que han cambiado su mapa político.
¿Qué percibió durante estos días en que estuvo en Buenos Aires?
- Argentina empieza a ser mi segunda patria; me ocupa y me preocupa. Estoy tratando de tomarle el pulso a la Argentina porque creo que es el termómetro del continente. El país tiene una sociedad civil muy activa pero, a veces, parece dormida. Por momentos, la Argentina parece bipolar porque del pensamiento crítico más feroz se pasa a permitir los abusos políticos más extraordinarios.
A la Argentina el pasado parece pesarle mucho, y el futuro preocuparle poco, mientras vive en un presente demasiado traumatizado. Creo que al pasado hay que recordarlo pero sin descuidar ni dejar de pensar en el presente ni en el futuro. En la actualidad, lo que percibo es que está atravesando uno de los momentos políticos más desconcertantes de los últimos años, con unos gobernantes que parecen autistas, desconectados de la gente y sus problemas. No cometen más errores porque no se entrenan y los argentinos están perdiendo la oportunidad de ser un país muy importante. No es posible que un pequeño país como Chile tenga más peso geopolítico que la Argentina, ni que tenga una presidente con el 74% de aceptación pública, que es la contracara de su vecina. La derrota en las elecciones indica que se han cometido todos los errores de manual.
Cristina Kirchner, la mujer comprometida socialmente, que hablaba de cambiar el rumbo, se ha convertido en una esperanza rota.
- Julio María Sanguinetti, en una entrevista publicada en LA GACETA Literaria el domingo pasado, afirmó que la izquierda en general no es democrática. El ex presidente uruguayo prologó su último libro y dijo que usted era auténticamente de izquierda. ¿Cómo se lleva con la democracia?
- Sanguinetti tiene razón en algo fundamental: ninguna ideología se escapa de los procesos autoritarios. Una parte de la izquierda hizo creer que solamente la derecha tiene monstruos en su interior. Monstruos que iban desde Pinochet y Videla hasta Hitler. La derecha tiene monstruos pero la izquierda también los posee, y van de Castro a Pol Pot o Stalin. Me llevo bien conmigo misma porque soy una librepensadora. Y eso significa que me mantengo en mi territorio de dudas y no entro al terreno de los dogmas de fe. Cuando una ideología entra dentro de ese territorio se convierte en perversa y reaccionaria. En la derecha ocurre ese fenómeno; en la izquierda también. Lo que ocurre es que la izquierda es la que hace más ruido, en las calles, con sus pancartas y consignas. La izquierda que grita más es, generalmente, la peor: es la que suele perder el sentido común, apoyando a gobiernos totalitarios, celebrando actos terroristas como los del 11 de setiembre, convirtiéndose en una verdadera caricatura. Lo que me repugna es que en nombre de la justicia social y de la libertad, de todo lo que yo defiendo, se aclame a hombres brutales que atentan contra esos ideales. Un ejemplo de estas contradicciones es el fenómeno de Hugo Chávez y de tantos "Chavitos", como los que pueden encontrarse en la Argentina. Chávez utiliza la democracia para destruir la democracia, desmantelando minuciosamente sus instituciones, y tiene un proyecto imperial con sus aliados de Corea del Norte, Libia e Irán. Que este hombre diga que es de izquierda, me molesta. Pero que apele a la libertad, me enfada profundamente. He militado en partidos de izquierda y peleo por conceptos de la izquierda pero no salgo del campo de juego. El campo de juego es el que delimitan la Carta de Derechos Humanos, la libertad y la democracia.
- En el programa de Mirtha Legrand, en el que estuvo este martes, dijo que muchos de los grandes intelectuales de izquierda están sobredimensionados, algo que no sucede con los de derecha. ¿Por qué ocurre esto?
- Por ejemplo, Samuel Huntington habla del choque de civilizaciones y se hunde. No es recomendado en ninguna cátedra universitaria ni es tenido en cuenta en casi ningún ámbito del mundo intelectual. Y eso ocurre porque es de derecha. En cambio, los intelectuales de izquierda que dicen las mayores barbaridades son siempre impunes. Un ejemplo claro es el premio Nobel José Saramago, que escribió a favor de Stalin y en contra de la caída del muro de Berlín, que sigue defendiendo a Castro y que integró las listas del jurásico partido comunista portugués en las últimas elecciones. ¿Cómo alguien puede equivocarse tanto y tener tanto prestigio? Eso ocurre porque se sobreentiende que un intelectual de izquierda es bueno. La izquierda monopoliza el prestigio intelectual. Hay que romper el mito que asocia a la izquierda con la pureza. Hay intelectuales de derecha que han ayudado a mejorar el mundo y otros de izquierda que han contribuido a empeorarlo y viceversa. Como yo no me caso con nadie puedo juzgar con libertad.
- El mundo ha condenado, en forma casi unánime, el golpe de Honduras, aglutinando a figuras que van desde Castro y Obama hasta Chávez y Uribe. Algunas voces aisladas como la del Wall Street Journal, o la de intelectuales como Carlos Alberto Montaner desde el Washington Post, justificaron el derrocamiento y plantearon que se está juzgando la situación con pautas extemporáneas. ¿Cuál es su opinión?
- Creo que cualquier golpe de Estado debe ser condenado. El actual gobierno de Honduras tomó el peor de los caminos; se equivocó. Pero de ahí a convertir a (Manuel) Zelaya en un santo hay un abismo. Pienso que se trató de un contragolpe a quien quebraba las leyes, gobernaba de espaldas a la sociedad e intentaba convertir a su país en un satélite de Chávez. Zelaya intentó un golpe de estado "blando": el que consiste en socavar la democracia desde la democracia, replicando lo que se hace en Venezuela y en Bolivia. Lo notable de Zelaya es que violó la Constitución y ahora apela a ella para volver a su cargo. Criticó a Estados Unidos y ahora va corriendo a ver a Hillary Clinton. Forma parte de la lógica, o la contradicción, populista. Lo que yo le preguntaría a Cristina Kirchner, que viaja en el avión con Correa a denunciar el golpe, es dónde estaba antes. ¿Dónde estaba Cristina cuando Zelaya desmantelaba la libertad en Honduras? ¿Por qué se paseaba de la mano de Castro? Argentina está cada vez más cerca de Chávez y cada vez más lejos del sentido común. Lula, Bachelet, Tabaré Vázquez no viajaron. Sí Cristina, y en medio de la pandemia que vive su país.
- En un artículo publicado esta semana en el diario La Vanguardia usted denuncia un proceso colonizador del gobierno iraní y de miembros del Hezbollah en América latina, con el apoyo de Chávez y Castro. ¿En qué consiste ese "proceso" y cuán grave es?
- Chávez ha construido la "pista de aterrizaje" para Irán en Latinoamérica. Hay contratos económicos y militares entre iraníes y países del ALBA, pueblos islamizados, fábricas montadas, alta presencia de miembros del Hezbollah. Hay fuentes que indican que el 50% de la financiación de Hezbollah viene de la Triple frontera. La penetración iraní en América Latina es muy preocupante. Es lo único que le falta al continente; que se plante la bandera del chiísmo radical.
El peligro iraní
- ¿Cómo cree que evolucionará la situación en Irán?
- Las elecciones iraníes son una gran mentira: solamente se presentan los candidatos permitidos por el consejo de los ayatollas. Irán tiene un régimen brutal y enormemente rico. Pero también es el país que tiene la sociedad civil más organizada, capaz de quebrar al régimen, aunque eso implique muchas muertes. Irán, por su gobierno, es el país más temible del mundo islámico en Medio Oriente; pero también, por sus ciudadanos, es el que genera más esperanzas. El problema es que toda Europa está seducida con los petrodólares iraníes. ¿Por qué no convertimos a Irán en la nueva Sudáfrica? El mundo condenó el apartheid contra los negros. ¿Por qué entonces permitimos el apartheid contra las mujeres, los estudiantes y los que aman la libertad?
- ¿Cree que Obama aplica un doble standard en la situación de Irán respecto de la de Honduras?
- Pienso que Obama está tan preocupado por gustar que le dice a cada uno lo que quiere oír.
- Usted dijo que él era un populista en un artículo reciente.
- Sí, creo que tiene una tendencia al populismo. A pesar de eso, valoro sus esfuerzos por poner palabras donde antes había armas. Sin dudas ese es el camino. Pero Obama no tiene mucho tiempo. Puede hacerse el simpático unos meses más pero, a partir de diciembre, el proceso nuclear iraní no tendrá marcha atrás. Al mundo le queda muy poco tiempo para parar el surgimiento de un nuevo régimen totalitario con armas nucleares. La administración norteamericana lo sabe bien, como también que en algún momento debe plantarse, dejando de lado la política de "buenos amigos". Y no me refiero a hacer la guerra, que sería una barbaridad que no solucionaría nada. Me refiero a un boicot económico y político que haga daño al gobierno de los ayatollas. Eso es lo que pide a gritos la ciudadanía iraní: que Estados Unidos rectifique la pasividad actual.
- ¿Piensa que si EE.UU. no la rectifica, Israel bombardeará Irán?
- Hay una frase en la Biblia: "si tu enemigo dice que quiere destruirte, debes creerlo". ¿Por qué no habríamos de creerle a Irán cuando dice que hay que borrar a Israel de la faz de la Tierra? Los fundamentalistas no mienten: cumplen todas sus amenazas. Cuando Bin Laden, después del 11 de setiembre, señaló a España diciendo "ahora Al-Andaluz", era evidente que sufriríamos un atentado terrorista. Irán es un país que hizo atentados en otros países, como lo saben bien los argentinos por sufrirlo en carne propia. Cuando Hitler dijo que iba a hacer desaparecer a los judíos de Europa, había que creerle. Casi lo consigue al convertir en humo a dos tercios de los judíos europeos. Si Irán llega a tener capacidad nuclear, el mundo tendrá un riesgo enorme.
El futuro de Medio Oriente
- "La lucha de Israel, aunque el mundo no quiera saberlo, es la lucha del mundo", dijo en una conferencia que dio en Washington el año pasado. ¿Recibe muchas críticas por la defensa que hace de Israel?
- Gran parte de la izquierda ha simplificado el conflicto palestino-israelí en un esquema de "buenos y malos", "víctimas y verdugos", desconociendo la mano de Irán, Siria y los yihadistas, de los palestinos que reprimen a otros palestinos, de los totalitarios que quieren masacrar en nombre de Alá. Claro que en el lado israelí también hay responsabilidad que debe ser criticada. Pero el conjunto debe analizarse contemplando su complejidad. Lo que ocurre es que hay un sector de la izquierda que, habiendo perdido las utopías, ha sustituido la boina del Che Guevara por la kefia palestina. Que me critique esta izquierda, que defiende ideas totalitarias, es un honor. Lo que me preocupa es la contaminación de tantos cerebros jóvenes, que no saben nada sobre el conflicto, que no se hicieron ninguna pregunta y creen que tienen todas las respuestas, que creen que son solidarios criticando a Israel. No se dan cuenta que Israel es adversario de los palestinos pero no su enemigo. El enemigo es Hamas. Con Hamas y Hezbollah no hay futuro. Hezbollah es una agrupación que pone trozos de carne humana en sus banderas. Su líder envió a su propio hijo a morir. Se puede salir a la calle y protestar contra la incursión israelí en Gaza pero también debe criticarse a Hamas. No balancear el conflicto no es ayudar a la paz: es ayudar a la muerte. Palestinos e israelíes pueden negociar duramente pero en esos intercambios hay futuro. Eso es lo que defiendo y lo que me ha valido amenazas de muerte. La policía me cuida pero sé que es el precio que debemos pagar los que no queremos formar parte de los dogmas de fe de un mundo virulento. Lo que me irrita no son los ataques de los fundamentalistas, porque son coherentes, sino los de los que me insultan y dicen defender la libertad. También recibo muchísimo apoyo porque el sentido común, afortunadamente, es mayoritario.
- Usted conoce muy bien Medio Oriente. ¿Cómo imagina el futuro de la región?
- El petróleo es un arma de destrucción masiva: es lo que da el dinero para montar las mayores atrocidades. Si no superamos la era del petróleo, no habrá libertades en Medio Oriente. Si no las hay, no frenaremos el fenómeno yihadista. Si no lo paramos, no habrá paz en Medio Oriente. Se trata de una cadena. Todo el mundo libre depende de un modelo de vida que da miles de millones de dólares a dictaduras atroces que lo utilizan para esclavizar a sus pueblos y fomentar el terrorismo. Esto se acabará el día en que el petróleo no sea la clave económica del mundo. Lo dramático es que toda esa riqueza no sirvió para nada. En los últimos 70 años todo el dinero de ese petróleo no ha dado un solo premio Nobel en todos los países islámicos de Medio Oriente. En cambio, en las mismas seis décadas, un pequeño país de siete millones de habitantes, como es Israel, generó muchísimos Nobel. No olvidemos que hace un tiempo Mohamar Kadafi dijo: "ustedes tienen la bomba atómica pero nosotros tenemos la bomba demográfica". Ahora quieren tener las dos.
- ¿Qué papel cree que debería jugar Estados Unidos en Medio Oriente?
- Europa critica permanentemente a EE.UU. pero lo cierto es que los únicos que se han metido en el barro son los norteamericanos, los que sentaron a palestinos e israelíes en Camp David y en Oslo para resolver el problema. EE.UU. es aliado de Israel pero también es el mayor donante de dinero a la Autoridad palestina. Creo que los norteamericanos deben seguir metiéndose pero, de todos modos, soy pesimista. Por más buenas intenciones que tengan los norteamericanos, los israelíes y un líder que me gusta como Mahmud Abbas, temo que Teherán dinamitará cualquier eventual acuerdo con la ayuda de Hamas, cuyo propósito fundacional es la destrucción de Israel. Me parece que no estamos cerca de la paz.
El pluralismo y la muerte
- Desde su perspectiva, ¿hay culturas superiores o todas son moralmente equivalentes, como sostiene la mayor parte del progresismo?
-Hay una cultura superior y es la del derecho. No creo en choques de civilizaciones sino en un choque entre la civilización y la barbarie. El bárbaro es el que en nombre de una ideología mata, secuestra, tortura. El civilizado es el que lucha contra eso. En el Islam los civilizados son las mujeres que luchan por sus derechos, los ciudadanos que pelean por la participación en la vida pública, los escritores que alzan su voz contra la tiranía yihadista. Los bárbaros son los que persiguen a los disidentes, esclavizan a las mujeres, amenazan al mundo. Hay una forma superior de ver al mundo y es la que refleja la Carta de Derechos Humanos. No creo en las teorías de Huntington o de Oriana Fallaci que estiman que Occidente es superior a Oriente. En Occidente engendramos monstruos terribles y el Islam ha dado grandes pensadores. Pero lo que sí creo es que el fenómeno totalitario es brutalmente inferior al democrático. Yo estoy del lado de las mujeres lapidadas, de los que luchan por las libertades en las calles de Teherán o en cualquier lado; y me importa poco que sean musulmanes, católicos, judíos, ateos o bailarines de flamenco.
- Fue cronista de guerra en varios conflictos. ¿Cuál es la mayor marca que le han dejado?
- Las guerras te cambian. En cada vuelta a mí país, pasé más de un mes sin entenderlo. No puedes creer que tus conciudadanos pierden su tiempo en tonterías mientras tu tienes el alma colgando en una percha. La imagen más nítida de todas las guerras que viví me quedó grabada en África, en las montañas de Etiopía, en medio de un conflicto que, como todos los africanos, fue anónimo y pasó inadvertido para todo el mundo. Es la imagen de una madre etíope acunando a un niño que llevaba dos horas muerto. Le pregunté a una persona que la conocía si no le iban a sacar el niño de sus brazos y me contestó: "la muerte en África tiene su tiempo".
© LA GACETA
Pilar Rahola es doctora en Filología Hispánica y tiene una extensa y destacada trayectoria como periodista. Condujo exitosos programas televisivos y radiales en España; fue corresponsal de guerra en Africa, Europa del Este y Medio Oriente; y actualmente es columnista de los diarios El País (Madrid), La Vanguardia, El Periódico y Avui (los tres de Barcelona). También tuvo una activa participación política como diputada del Parlamento español por la Izquierda Republicana Catalana , 9 años y como vice-alcaldesa de su ciudad, Barcelona. Publicó nueve libros (el último es La libertad herida); disertó en numerosos países; y dirigió la Fundación Acta, entidad dedicada a la difusión del pensamiento y el debate. Es reconocida por su ferviente lucha contra el avasallamiento de los derechos del niño y la mujer, el antisemitismo, el terrorismo, la corrupción y las más diversas formas del autoritarismo.
Su página de Internet es www.pilarrahola.com.
La Gaceta de Tucumán.
12/07/2009
jueves, julio 09, 2009
martes, julio 07, 2009
jueves, julio 02, 2009
Son una partida de farsantes. (1 de julio/09)
Por Ricardo Brown
Yo me huelo que eso que dice el depuesto Presidente Manuel Zelaya de que regresará a Honduras el jueves es un paripé. No me sorprendería que lo que pase es que Zelaya, Rafael Correa, Miguel D’Escotto, Cristina Fernández y José Miguel Inzulsa se monten en un avión y que este sobrevuele Tegucigalpa y se le niegue el permiso de aterrizar. Entonces el avión volverá al lugar de donde partió y Zelaya y sus acompañantes se bajarán con caras tristes o bravas y harán todo tipo de declaraciones sobre como los golpistas les negaron entrar a Honduras. Me parece que van a montar un teatro. Todas estos personajes del Socialismo del Siglo XXI son "drama queens." Lo mismo asumen poses de guapos de barrio que se hacen las víctimas y lloriquean como unas viejas plañideras.
A Zelaya yo no lo veo tan valiente como dice ser. Si lo fuera, no se hubiera dejado haber montado por la fuerza en un avión y echado de su país en piyamas. Uno puede haber estado de acuerdo o no con Salvador Allende. Pero nadie discute que resistió y murió como un hombre. Este señor Zelaya lo único que ha hecho es lamentarse de que unos soldados armados con rifles y cuchillos y con los rostros cubiertos y unos chalecos blindados le quitaron su celular y creo que un osito de peluche también. No sé porque ha insistido en eso de que los soldados que lo detuvieron tenían puestos unos chalecos. Por alguna razón impresionaron mucho al Sr. Zelaya los chalecos de los soldados que irrumpieron en su dormitorio. A lo mejor el Sr. Zelaya quisiera ponerse uno de esos chalecos junto al sombrero ridículo de cowboy que a veces usa. Quien sabe.
A mi no me gustan los golpes de estado ni las tanquetas en las calles. Y no estoy de acuerdo con que gente armada le arrebate los celulares y ositos de peluche a nadie. Pero sigo insistiendo en que hay mucha hipocresía en todo esto del derrocamiento de Zelaya. Primero que todo, Zelaya llevaba tiempo en bronca con la legislatura y el poder judicial. Pisoteó la constitución que dice amar tanto. Yo les aseguro que si Sarkozy, Obama o Alan Garcia abusan del poder como venía haciendo Zelaya, los someten a un juicio político. Pero bueno, en Tegucigalpa lo que hicieron los soldados con rifles, pasamontañas y chalecos fue despojar a Zelaya del celular, el osito de peluche y la presidencia y lo montaron en un avión que se lo llevó del país vistiendo aun sus piyamas. Por cierto, me imagino que eran de seda esos piyamas. Vamos a estar claros, Zelaya es un oligarca. Un millonario terrateniente que antes de convertirse en adalid del Socialismo del Siglo XXI tenía fama de maltratar a los obreros en su hacienda.
Zelaya, por si no lo saben, nació en cuna privilegiada. Claro que no aprovechó la fortuna de su familia para estudiar nada. Solo hay que oírlo hablar para darse cuenta que el Sr. Zelaya es un cafre. Pero a pesar de su incultura, es de esos oligarcas odiosos que abundan en América Latina que se creen mejor que nadie. Adoptó el Socialismo del Siglo XXI para poder coronarse como emperador de Honduras.
Yo no creo en Zelaya ni en ninguna otra de esa gente que anda dando gritos y lloriqueando por lo que ocurrió en Honduras el pasado domingo. Todos son unos farsantes. José Miguel Inzulsa, el Secretario General de la OEA, es un trepador que, con tal de poder seguir viviendo como un pachá en Washington como Secretario General de la Oea, le lame los pies a toda la escoria del Socialismo del Siglo XXI. Chávez, con su típica chusmería, le dijo pendejo a este sujeto. Lo humilló públicamente. Ahora acabamos de ver una foto de Inzulsa en Managua dándole palmaditas en la espalda a Chávez.
¿Y que me dicen de Miguel D’Escotto, el presidente de la Asamblea General de la ONU? Zoilamérica Narváez, la hijastra abusada sexualmente por Daniel Ortega cuando era una adolescente, una vez fue a hablar con D’Escotto sobre los horrores que estaba sufriendo de manos de su depravado padrastro. D'Escotto, un sacerdote Maryknoll, era entonces canciller del gobierno sandinista. D’Escotto le dijo a esa pobre muchacha que ser violada por Ortega era la cruz que le tocaba cargar a ella en nombre de la Revolución Sandinista. Así de desvergonzada es toda esta gentuza. Ahora D’Escotto es nada menos que el presidente de la Asamblea General de la ONU, donde por cierto, tiene empleados como ayudantes a dos sobrinos imbéciles e ineptos. ¿Qué otra cosa puede esperarse de esta escoria, que siempre abusa del poder y favorece a sus familiares y amigotes?
Yo prestaría un poco más de atención a todos estos reclamos de defensa de la democracia y el orden constitucional si vinieran de gente decente. Pero casi toda está gentuza que ha puesto el grito en el cielo es inmoral en su vida personal y es hipócrita en sus posiciones políticas. Es gente que carece de ideales y principios y se aprovecha de la pobreza y la esperanza de los desdichados pueblos latinoamericanos para llegar al poder y convertirse en la nueva oligarquía ladrona y explotadora.
¿De qué democracia pueden hablar quienes besan los pies de Fidel Castro, que encabeza una dictadura militar que lleva 50 años en el poder?
Pero, bueno, esto se hace largo. Sin embargo, no quiero concluir sin señalar que no me sorprende que Chávez se zafó de acompañar a Zelaya en el supuesto regreso a Honduras. Chávez es muy valiente cuando lo separa la distancia de sus rivales. Se hizo el loco cuando el Rey de España lo mandó a callar en Chile. Luego habló horrores del Rey cuando no lo tenía delante, para luego acribillarlo a besos cuando se lo volvió a encontrar. A Uribe le ha dicho los peores insultos estando él en Caracas y Uribe en Bogotá. Pero cuando lo ha tenido de frente, solo ha tenido elogios para Uribe.
Chávez es el típico cobarde de lengua suelta. Es un cobarde físico e intelectual también. Miren como le huyó a un debate con Mario Vargas Llosa después de desafiarlo.
Por último, fueron unos pusilánimes todos esos periodistas que le hicieron preguntas complacientes y tímidas a Zelaya en la rueda de prensa que realizó en la ONU. No era cuestión de insultarlo. Pero alguno de ellos debió preguntarle algo sobre si no hacer caso a un fallo del Tribunal Supremo no constituye un acto inconstitucional en Honduras.
Pero, bueno, es que la prensa también es parte del sainete. Yo, como soy el más cínico y más bruto de todos los periodistas, también le hubiera hecho una pregunta estúpida a Zelaya. Le hubiera preguntado:
“Honorable Señor Presidente Constitucional Zelaya, ¿No debería usar un mejor tinte para teñirse el cabello y los bigotes? Usted Sr. Presidente es un valiente gladiador contra el golpismo y defensor de los pobres, pero, ¿no se ha dado cuenta que se echa un tinte barato y mal aplicado y que a veces le lucen azules la cabellera y los bigotes?”
Ojala que algún día haya gobernantes en América Latina a la altura de los pueblos. En general, los que ha habido hasta ahora son pura porquería.
martes, junio 30, 2009
Por Ricardo Brown
No sé que pasará en Honduras en las próximas horas. Me parece que Zelaya es un hipócrita, un demagogo. Hasta el otro día era un oligarca. Y de pronto es un defensor de los pobres. Y solo porque quiere perpetuarse en el poder, como el resto de los sinvergüenzas del llamado Socialismo del Siglo XXI. Pero tampoco me gusta eso de que los militares saquen tanques a las calles, aunque sean comprados en Toys R Us, como los que he visto en televisión frente a la Casa de Gobierno en Tegucigalpa .No me gustan los cuartelazos. Pero no voy a profundizar sobre quien violó la Constitución en Honduras. Probablemente la violaron todos. Fue un gang bang.
Ahora, si señalo lo siguiente: Zelaya se limpió el trasero con los más básicos principios de la democracia. Irrespetó a los poderes legislativo y judicial. Y desde que lo sacaron del poder, no ha habido sangre, al menos en las primeras horas. Ojala continúe así. Que no me vengan a decir que esto es igual que lo que pasó en Chile ni que este Señor Micheletti es como Pinochet. A Zelaya lo montaron en piyamas en un avión. Respetaron su vida.
Por otro lado, Chávez no tiene moral para estar condenando golpes de estado. Él mismo encabezó un intento de golpe militar contra un gobierno constitucional. Trató de asesinar al Presidente Carlos Andrés Pérez y a su familia. Murió mucha gente en aquel fallido golpe de estado de Chávez.
¿Y qué hacen estos demagogos presidentes latinoamericanos invitando a Raúl Castro a una llamada cumbre de emergencia para condenar “el golpe” en Honduras? Raúl Castro es parte de una dictadura familiar que lleva más de cincuenta años en el poder. En Cuba no hay ni el asomo de democracia.
Todos estos presidentes que se reunieron en Managua son una partida de hipócritas, inmorales, ineptos, corruptos. El anfitrión –Ortega- es un borracho ladrón que violó a su hijastra. El director de la orquesta –Chávez- es un guapetón de barrio, primitivo, déspota, corrupto. Y el invitado de honor –Raúl Castro- es un viejo degenerado y asesino que es el segundo en línea de una dinastía que acabó con un país. Un dictador militar que se hace llamar "general del ejército," con el pecho lleno de medallitas que nadie sabe en que batallas ganó. Una nueva versión de "Chapitas," el nefasto Trujillo.
La política es una mierda en cualquier parte del mundo. Los políticos suelen ser unos cabrones. Lo mismo en Miami que en España, Gran Bretaña o Senegal. Pero en América Latina, la política y los políticos son lo peor.
Durante mucho tiempo se vivió en América Latina la época de los dictadores de derecha. Las juntas militares, cómplices de las oligarquías. Eran regímenes asesinos y corruptos. Pero esta llamada nueva “ola democrática” también es una mierda. Todos estos tipejos del llamado Socialismo del Siglo XXI son ególatras, déspotas, acomplejados, inmorales, despreciables. Se disfrazan de demócratas, pero son iguales o peor que los dictadores derechistas del pasado latinoamericano.
Yo no le veo muchas posibilidades al gobierno de Micheletti en Honduras. Le van a poner una presión económica y diplomática insoportable. Probablemente regresará al poder el sinvergüenza de Zelaya, ese oligarca explotador que abrazó esa mescolanza inmunda que llaman el socialismo del Siglo XXI, para poder entronizarse como Emperador de Honduras.
Todo esto da asco. Un Chávez, que fue el primer dirigente en llamar a Ahmidenejad para felicitarlo por robarse exitosamente las elecciones en Irán, un golpista frustrado que quiso asesinar a un presidente constitucional, dirigiendo ahora un movimiento supuestamente para defender la “democracia constitucional” en Honduras. Un Raúl Castro, asesino y ladrón, unido al coro, dando alaridos allí en Managua con esa insoportable voz de alcoholico hediondo. Un Daniel Ortega, pederasta, borracho, nepotista, de anfitrión de esta reunión de delincuentes.
Ojala no corra la sangre en Honduras. Ojala ese pueblo pueda encontrar el camino de la libertad y la prosperidad.
Ojala algún día América Latina verdaderamente pueda ser el continente de la esperanza y tener gobernantes con un mínimo de decencia y capacidad administrativa.
Hasta ahora, salvo algunas excepciones, lo que le ha tocado a América Latina es la escoria en el poder. Y este es uno de los peores momentos de nuestra historia. No hay idealismo, no hay capacidad, no hay nada que no sea hipocresía corrupción y ambiciones desmedidas en las cúpulas del poder.
Esa cumbre de hienas y buitres en Managua es la mejor evidencia.
domingo, junio 28, 2009
viernes, junio 26, 2009
viernes, junio 19, 2009
miércoles, junio 17, 2009
Aquí un articulo publicado en "El Nuevo Herald" de Miami en 1993, reproducido en el sitio 'Nuevo Acción".
LOS TRÁNSFUGAS
Los tránsfugas que hasta ayer medraron con el sacrificio ajeno son una mala ralea. No huyen de la tiranía sino del hambre. Mientras hubo comida y gasolina, mientras hubo becas y viajecitos, mientras hubo puestos de privilegio en que medrar, no se fueron. Se van ahora como buenos camaleones que son, dejando atrás el viejo pellejo fidelista. ¡Caras de cemento! Los tránsfugas son una superchería, un asco.
Ver a los esbirros intelectuales y políticos del fidelismo arrodillarse, ante el exilio, ver como repiten dientes afueras los mismos ataques a la dictadura, que hasta ayer ellos calificaban de "infamias", no puede provocar más que eso, puro asco. Si tuvieran pudor por lo menos se callarían. Afirman que puesto que todo el pueblo se equivocó y hay que perdonarlo, el mal que ellos hicieron debe ser también perdonado, por que ellos forman parte de ese pueblo. Culpa de todos, culpa de nadie. Pero esa patraña no pasará. Ellos siguieron allí, al lado del felón. Ellos le aplaudieron las fechorías. Ellos disfrutaron de los periódicos robados y de los puestos diplomáticos, ellos obtuvieron medallas por disparar contra el pueblo en Bahía de Cochinos y en el Escambray, ellos mataron africanos por órdenes de Castro y bajo la bandera rusa.
¿Se les puede respetar ahora, cuando se arrastran y llegan hasta a elogiar la dictadura de Batista? ¿Se les puede considerar en el mismo nivel de aquellos que prefirieron la cárcel, la muerte o el destierro antes que la ignominia de la complicidad? Yo creo sinceramente que no.
"Somos un solo pueblo", dicen en Miami. ¿Un solo pueblo ahora, cuando hasta ayer nos llamaban "la gusanera"? Hay que perdonar y olvidar, repiten ahora. ¿Perdonar y olvidar a los que causaron tanto daño y nunca se han arrepentido de él? Docenas de libros hay, millares de hojas de periódicos hay, donde muchos de estos que están hoy aquí, nos cubrieron de oprobio ayer por negarnos a hacer lo que ellos hacían, que era doblar el espinazo. Muchos de los que ahora se entreveran con nosotros fueron los que esgrimieron el hacha, o azuzaron al que la esgrimía. Recuerdo particularmente al periódico "Revolución", biblia de la mediocridad, agujero del resintimiento.
En 1959 ese periódico se consagró de manera sistemática a destruir cuanta reputación limpia había en Cuba. Fueron los hombres de "Revolución" quienes se dedicaron a la degollina de todo el que nos los había tomado en cuenta, de todo el que les hacía sombra. Se quieren abrigar con el olvido. Pero hay muchos que viven, que todavías no han olvidado. Son los testigos, las víctimas de aquella época de cacería, cuya pieza mayor era una cabeza independiente.
Hace más de 30 años escribí en la Bohemia Libre de Nueva York, un artículo titulado "Los Descarados" en que describía a esta fauna que conocí y que padecí. Muchas grandes figuras intelectuales de Cuba morirán antes de que volvamos. Lo que no morirá nunca es la náusea que produce ver cara a cara a estos cambiacasacas. La misma que nos produce una rata muerta en la habitación.
(Artículo de Agustín Tamargo, publicado en "El Nuevo Herald" el 7 de marzo de 1993)
martes, junio 16, 2009
lunes, junio 15, 2009
sábado, junio 13, 2009
¿ POR QUÉ EL POLLO, CRUZÓ LA CARRETERA ?
viernes, junio 12, 2009
miércoles, junio 10, 2009
martes, junio 09, 2009
lunes, junio 08, 2009
jueves, junio 04, 2009
EL SILENCIO DE LOS CARNEROS

Durante estos largos 50 años de exilio, los cubanos en Miami han experimentado varios arribos u oleadas de compatriotas que llegan a esta ciudad en busca de una nueva vida, los primeros con la ilusión de un próximo regreso, todos con el dolor del desarraigo y la ausencia, muchos llorando sus muertos victimas de una revolución sangrienta y totalitaria, los que no pudieron huir sufrieron el proceso del desmontaje de las estructuras ecónomicas, productivas y sociales del país, viendo como sus seres queridos salían definitivamente para no volver, como rezaba el cuño en su pasaporte.
miércoles, junio 03, 2009
lunes, junio 01, 2009
domingo, mayo 31, 2009
sábado, mayo 30, 2009
miércoles, mayo 27, 2009
¿ Requiem por Mario Benedetti ?
Belkis Cuza Malé
Ha muerto en estos días a los 88 años el escritor y poeta uruguayo Mario Benedetti.
No voy a a hablar aquí de su obra, sino de su persona. Su obra no me interesa para nada. Su poesía tiene el aire de su vocación juvenil, la del perfecto oficinista, es decir, la antítesis de lo que pensamos ha de ser un poeta.
Cuando lo conocí en 1966, había publicado ya algunos de esos libros que concibió detrás de un buró. Pero no era nadie todavia.Benedetti llegó a Cuba como miembro del jurado de novelas en el Premio Casa de las Americas de 1966, si no me equivoco. Uno de los tantos escritores que pululaban en los círculos literarios de Montevideo, que había arribado tarde, como él mismo diría luego, a *la generación del 45*.No me gusta hablar mal de nadie, y menos de un muerto. Pero quiero analizar aquí el caso de Mario Benedetti, un escritor a sueldo, no me cabe dudas, del gobierno cubano, a quien como a muchos de los latinoamericanos que hoy leemos, la Revolución les mató el hambre y les dio fama y fortuna, a cambio de comprar voceros oficiales, o por lo menos, su silencio.
El hotel Habana Riviera donde estaba alojado entonces, le resultó un paraíso, según me contó, agobiado por su vida de burócrata en el Uruguay de entonces, todavía sin Montoneros a la vista. Unas vacaciones muy bien pagadas, que incluían visita a Varadero y más. Pero en el caso de Benedetti, el viaje representó un esplendido contrato, de modo que esta primera visita fue el comienzo de una larga colaboración entre él y la Casa de las Américas, es decir, entre la Revolución y el hombre de los poemas de oficinista.¿Cómo se empató con esa profesión doble de escritor y funcionario de la Casa de las Américas? Es algo que no sabemos, pero lo cierto fue que a los pocos meses regresó en compañía de su esposa, una señora larga y delgada, con cara y estampa de la mujer de Popeye, a quien Heberto Padilla y yo fuimos a visitar a sus habitaciones del Hotel Nacional, donde residía, mientras esperaba que los mudasen para una mansión en Miramar.Supongo que sus vínculos con la Casa de las Américas venían de atrás, auspiciados por la izquierda antiamericana, que entonces asolaba los periódicos y revistas de todo el continente. Ya estaba el teatrista guatemalteco Manuel Galich de subdirector de La Casa de las Américas, y Cuba era el sueño de cada aspirante a literato o artista. Pronto vimos cómo uruguayos y argentinos inundaban la escena habanera.
En el caso de Benedetti, como en el de muchos otros que llegaron a ocupar cargos importantes dentro de los departamentos culturales en Cuba, cierta secreta militancia política debió haber influido grandemente en el logro de esas posiciones. La invasión de latinoamericanos diletantes que llegaban a Cuba y plantaban su tienda alegando ser ya figuras reconocidas en el ambiente cultural de sus países, fue grande y significativa. No todos eran iguales, quiero aclarar, no todos eran farsantes. Pero todos soñaban con la gloria y el apoyo de la Revolución cubana, y con convertirse en profesionales de sus respectivas vocaciones.Recuerdo a varios de ellos, que en su país se dedicaban a la venta a domicilio de sábanas, y a otros, como Francisco Urondo, el poeta argentino, muerto luego durante su etapa de guerrillero urbano. Urondo era buen poeta, y hombre sencillo, tengo que admitirlo, y se apareció en La Habana sin disimular su pobreza. Rodolfo Walsh, en cambio, también muerto por los militares argentinos, provenía ya del periodismo profesional en su país, y estaba dotado para la oratoria marxistoide, pues a él también lo conocí.
De su mundo oficinezco estaba ya cansado Mario Benedetti cuando lo entrevisté para la sección cultural del periódico Granma, donde yo trabajaba entonces. Me parece estar viéndolo aún frente a mí, con aquella expresión tan uruguaya, gritando: *!!Son cuarenta novelas!!*. Y así se tituló la entrevista. No sé si se las leería o no, y tampoco recuerdo al ganador --da igual--, pero aquellas cuarenta novelas no iban a representar un sacrificio muy grande para un hombre que regresaría pronto a la Isla convertido en un importante funcionario de La Casa de las Américas.
Luego, años después, lo encontramos en Madrid, en un evento literario, donde él participaba, y por supuesto, nos viró la cara y no se atrevió a saludarnos. Para entonces ya había sido aupado y pagado por Cuba, y no necesitaba vivir en la Isla, sino aparentar ser un escritor independiente, de éxito, con libros publicados, películas, canciones y más. Camuflajeado de poeta de la sencillez y el amor, de representante cultural del hombre de a pie, logró colarse en todas partes, apoyar los horrores contra los escritores y artistas cubanos, y proclamar a los cuatro vientos su incondicionalidad a un sistema que había extirpado las libertades elementales al pueblo cubano y que lo mantenía en la miseria.
A Mario Benedetti no le habrán oido jamás un juicio inteligente sobre los cubanos, ni siquiera cuando su amiga Haydée Santamaría se pegó un tiro en el 80. De él nunca habrán oido un llamado a la libertad de los presos políticos que Castro mantiene en las cárceles. Vivió lo suficiente para ser testigo de la larga tragedia de los cubanos, pero nunca abrió su boca más que para referirse al exilio en términos peyorativos, y para halagar al tirano. Por supuesto que no iba a denunciar a los que lo habían ensalzado a la cumbre.
Descanse en paz, si puede, el alma de Mario Benedetti. No creo que su obra le sobreviva.
domingo, mayo 24, 2009
sábado, mayo 23, 2009











































